Tres razones por las que debería probar la terapia virtual

Descubra por qué ver a un terapeuta de salud mental en línea puede ser tan útil como la atención en persona. Además, reciba consejos de expertos para aprovechar al máximo cada sesión de teleterapia.

Man on a teletherapy call

Para muchos de nosotros, el hogar es donde nos sentimos más cómodos. Es donde podemos quitarnos los zapatos y ser nosotros mismos. Por lo tanto, tiene sentido que hacer terapia desde casa pueda ser una buena experiencia.

La terapia virtual (también llamada teleterapia) puede ser una opción útil en muchas circunstancias. Tal vez no tenga auto para ir a una cita o quizás tenga alguna otra afección médica (como la diabetes) que le dificulte trasladarse. Tal vez haya estado hospitalizado recientemente por un problema de salud mental, como depresión o adicciones. Ahora que le han dado el alta, está listo para estar en casa.

En casos como estos, la terapia virtual puede facilitar el acceso a la atención de salud mental cuando lo necesite. Solo necesita una buena conexión a Internet, un poco de privacidad y la disposición para que funcione. 

¿Tiene dudas sobre la terapia en general? Descubra por qué puede ayudarlo en su camino hacia el bienestar. ¿Y si está listo para probar una sesión virtual? Tenemos consejos para aprovecharla al máximo.

Razón 1: La terapia puede ayudarlo a liberarse de sus preocupaciones

Hablar de las cosas que le preocupan o le molestan ayuda a liberar espacio mental de su cabeza. De esa manera, no se acumulan con el tiempo (y posiblemente se agravan), dice Nicole Lipkin, PsyD. Es psicóloga en Filadelfia. Esto es cierto tanto si hace terapia presencial, como por videollamada.

Sus problemas no desaparecerán después de una sola sesión. Pero puede sentirse un poco más aliviado. También es posible que pueda manejar el estrés con mayor facilidad. 

Razón 2: Obtendrá una perspectiva diferente

Hablar con alguien de confianza puede ayudarlo a ver que algunos problemas son más fáciles de resolver de lo que pensaba. O bien, puede descubrir que ciertos problemas más pequeños en realidad ocultaban algo mayor.

Su terapeuta puede ayudarlo a entender qué le preocupa. Luego, podrá ayudarlo a encontrar soluciones.

Razón 3: Puede aprender a dejar de repetir pensamientos negativos

Es fácil dejar que los pensamientos negativos se repitan una y otra vez en su mente. El pensamiento negativo puede hacerlo sentir mal consigo mismo. También aumenta el riesgo de depresión y ansiedad.

La terapia puede ayudarlo a romper estos patrones poco saludables.

Su terapeuta también puede ayudarlo con eso. Podría sugerirle lo siguiente:

  • Practicar el pensamiento positivo

  • Practicar la atención plena (vivir el momento)

  • Llevar un diario de gratitud

Aquí le explicamos cómo aprovechar al máximo la terapia virtual.

La terapia virtual puede ser tan productiva como una sesión presencial. Además, es muy práctica. Estos pasos pueden ayudarlo a que las sesiones virtuales sean aún más útiles.

Mantenga una mente abierta. Aunque tenga dudas sobre la terapia virtual, comience con una actitud positiva. Estará más dispuesto a sacarle más provecho.

Cambie de entorno. Puede que no salga de su casa. Pero intente hacer la sesión en un lugar diferente a donde usa habitualmente su computadora o tableta.

¿Suele trabajar en un escritorio? Siéntase en el sofá. O coloque una mesita en un rincón de su habitación. 

Recuerde que la privacidad también es fundamental. Le permite hablar con libertad. Asegúrese de encontrar un lugar donde nadie lo escuche. Intente programar su sesión para un momento en que no haya nadie alrededor.

También puede preguntarle a su terapeuta sobre la posibilidad de hablar por teléfono. De esa manera, podría alejarse de la pantalla o de su casa, si así lo prefiere. "Puede tener su sesión por teléfono y salir a caminar. Siempre y cuando haya privacidad", dice Lipkin.

Asegúrese de estar atento. Durante una sesión por videollamada, es importante que su terapeuta pueda verle la cara. La iluminación es algo muy importante. Colóquese frente a una luz, no delante de esta.

Además, recuerde que a su terapeuta le resultará más difícil ver su lenguaje corporal a través de una pantalla. ¿Su sesión es por teléfono? No podrá ver ninguna señal visual sobre su estado de ánimo. Por lo tanto, es posible que deba ser más directo al hablar de cómo se siente.

¿Qué es lo más importante?

Puede que esté acostumbrado a la terapia presencial. Es normal que las sesiones en línea resulten un poco incómodas al principio.

Pero se sorprenderá de lo rápido que se acostumbrará. Cuando ya lo normalice, puede que prefiera la facilidad y comodidad de la teleterapia. ¿La única manera de saberlo? Intentándolo.

Fuentes del artículo: 

Terapia virtual: National Institute of Mental Health

Descripción general de psicoterapia: Mayo Clinic

Pensamientos negativos: Cleveland Clinic

Investigación sobre el cambio de escenario: Nature Neuroscience